Lo especial de la bicicleta elíptica es su estructura compuesta por un cuerpo con masa de inercia, amplias superficies de apoyo y barras para los brazos. Mediante el movimiento elíptico, que se pone en marcha con el uso de brazos y piernas, la elíptica simula, según el modelo, una secuencia de movimientos muy parecida a caminar, esquiar de fondo o, a veces, incluso subir escaleras.
Consejo: Como los pies descansan en todo momento sobre las superficies de apoyo y tanto los brazos como las piernas son guiados por el aparato, el entrenamiento es especialmente respetuoso con las articulaciones. Al mismo tiempo, el entrenamiento activa, además de las piernas, músculos o grupos musculares como las pantorrillas, los glúteos, la espalda, el abdomen, así como los hombros y los brazos.
Un entrenamiento cardiovascular en la bicicleta elíptica implica así casi todo el cuerpo y, de este modo, quema según la intensidad hasta 700 kilocalorías por hora. Condiciones ideales para perder kilos sin sobrecargar demasiado las rodillas.